Motril, zona azucarera, posee un clima templado que la convierte en una población tropical. Las playas destacan por sus aguas profundas y transparentes, perfectas para la práctica del submarinismo. Entre su patrimonio cultural destaca la Iglesia Mayor de la Encarnación, la Casa de la Palma y el Castillo de Carchuna. No podemos marcharnos de Motril sin pasar por su Museo del Azúcar.