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El hotel, acariciado por el sol desde el amanecer hasta el atardecer, se encuentra en la ladera este de Livigno y gracias a su ubicación, goza de una vista espectacular de todo el valle y sus montañas.
La amplia terraza externa, además de ofrecerte la posibilidad de descansar al sol, cuenta también con un espacio para los niños, que podrán jugar con total seguridad lejos de la calzada.
En cambio, si tuvieras deseos de pasear o de dar una vuelta en bicicleta, tendrás la dificultad de la elección entre pistas peatonales, ciclovías y senderos de montaña a pocos pasos del hotel.
Las instalaciones para el ascenso, abiertas durante el período invernal, también están muy cerca.
Se puede llegar al centro comercial de Livigno a pie por la senda peatonal o con el autobús de enlace gratuito.
Las habitaciones están provistas de baño con ducha, teléfono, televisor con canales satelitales y la mayoría de ellas tiene kitchenette y heladera.
La comodidad de las camas está garantizada por somieres y colchones de látex nuevos (2 m x 1 m).
El uso de edredones de colores brinda a las habitaciones un aspecto acogedor y alegre.
Las almohadas se cambian en forma periódica para garantizar la comodidad e higiene constantes.
Después de un día de actividad será un placer ubicarte en el acogedor comedor del restaurante 'La Stua'.
Un amplio buffet de entremeses y el ofrecimiento de cuatro menús completos brindan la posibilidad de elegir de acuerdo a cada tipo de paladar. Entre las propuestas contamos con platos típicos de la Valtelina, vegetarianos, dietéticos y con pescado fresco. Además pueden servirse menús sin gluten.
A la espera de la hora de la cena, en el bar se sirven óptimos aperitivos, acompañados de deliciosos refrigerios, para despertar el apetito. Es aquí donde se sirve el cóctel de bienvenida.
Después de la cena, luego de una bebida digestiva y un cóctel, hábilmente preparados por nuestro barman, puedes descansar en cómodos sillones, divertirte con un agradable partido de futbolín o desafiar a un amigo al billar.